Se calló tanto a los oídos
empachados de bla
que volvieron sus pescuezos
hasta girar en falso
por el andarivel de los locos.
Se olvidó por completo a los pies
sumergidos en su huella
boca arriba/
cada dia mas honda
mas ajena.
Se quemó a fondo la pupila
con ciegas luces de mediodía
y hoy levantan,
andamios de carne,
animales rasos,
y ladrillos de sueños.
Se apresaron los fantasmas
  todos
y amurados en patios traseros
       merodean sin alejarse
     sólo un poco
  cada dia menos.
19.10.07
9.10.07
Descamisado
En una esquina a mitad de cuadra,
bajo un cordón demasiado alto,
corre el canto mímico de una sirena
que tras el desagüe rojo
ya no sigo.
Barrotes custodian la boca de tormenta.
Por descarte,
subo a casa,
voy al lavadero,
salto los cuadros de mi camisa
y me limpio de su tela
como mancha liviana
de sueños indelebles.
Ya en la tibia calesita,
espiralada,
merodeo el hueco de la pileta.
Ataco su vacío inútil,
y el túnel
me conduce hasta el fondo
del
barro.
bajo un cordón demasiado alto,
corre el canto mímico de una sirena
que tras el desagüe rojo
ya no sigo.
Barrotes custodian la boca de tormenta.
Por descarte,
subo a casa,
voy al lavadero,
salto los cuadros de mi camisa
y me limpio de su tela
como mancha liviana
de sueños indelebles.
Ya en la tibia calesita,
espiralada,
merodeo el hueco de la pileta.
Ataco su vacío inútil,
y el túnel
me conduce hasta el fondo
del
barro.
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poemas
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