Fui hasta mi escritorio. Un desastre: papeles con números anotados de vaya a saber quien, apuntes sueltos que ni entiendo la letra, boletos de algún bondi que no creo haber tomado, facturas varias, folletos, catálogos, mugre. A veces el desorden me sofoca, me desespera y empiezo a ordenar, tirando lo que no me sirve y guardando en el cajon lo que no me animo a perder. Nunca sé excatamente que voy a necesitar y que no. De todas maneras, estaba cansado tener el cuarto siempre igual y de ser, quizá, siempre el mismo.
    Me senté. Quería escribir algo pero no sabía que. Sentía más bien la necesidad de borrar. Sí, o de hacer algo respecto a nada. Como con ganas de eliminar palabras escribiendolas, de vomitar toda la tinta en la hoja, taparla de azul, agarrar la goma y empezar a escribir por descarte. Si algo podía asegurar es que estaba harto de cualquier punto de vista.
    Pensé, justamente, en la crisis creativa, en el blanco. Sin ninguna razón empecé a repetir la palabra "blanco" hasta el hartazgo. Así, en voz alta: blanco blanco blanco blanco ... Pasados un par de minutos la palabra empezó a sonar como un balbuceo y su significado se fué saturando. Eran simplemente una sucesion de letras ubicadas arbitrariamente unas detrás de las otras, de pura casualidad, y vírgenes de todo concepto e idea. Como una onomatopeya que nunca había escuchado.
    A fuerza de repetición, extirpé la palabra de mi vocabulario y la olvidé por completo. Por lógica después vino el negro: su sentido no tardó tanto en vacilar. El significado de estos colores quedaron sin palabras, como almas sin cuerpo, como cuerpos sin canoas, sumergiéndose de nuevo en el caudal de lo no dicho, de lo hermético que no nombramos, que entendemos sin meditar.
    Seguí adelante con más pares de palabras. Cada una con su opuesta se iban cayendo, extintas de comunicacion. Me iba sintiendo más seguro, como más sabio, pero más solo también.
    Llegué al punto en que ya no entendía ningun vocablo, nada de nada. Había perdido el lenguaje, pero comencé a ver ciertas cosas que las palabras nos ocultan cuando nos dicen otra cosa. Es como si estuvieran hechas no para decir lo que dicen sino para distraernos de lo que callan. Pensé también, que las ideas que no se pueden expresar en palabras serían para mí las unicas válidas para ser defendidas. Pero... momento! que es todo este parrafo que me precede? ¿Que es este estar es-cri-bien-do-sin-com-pren-der-lo, e-s-t-e-c-a-l-l-a-r-p-o-r-e-s-c-r-i-t-o? El significado podría ser cualquier otro. No entiendo que es todo esto. Es como si me expresara en un idioma que no manejo; ilegible, pero continúo. Es lo que es, pero más lo que podría ser: una ilusión frente a mis ojos; y yo un espejismo de Alguien perdido en un desierto, soñando con un oasis de arena, blanca.
    Me senté. Quería escribir algo pero no sabía que. Sentía más bien la necesidad de borrar. Sí, o de hacer algo respecto a nada. Como con ganas de eliminar palabras escribiendolas, de vomitar toda la tinta en la hoja, taparla de azul, agarrar la goma y empezar a escribir por descarte. Si algo podía asegurar es que estaba harto de cualquier punto de vista.
    Pensé, justamente, en la crisis creativa, en el blanco. Sin ninguna razón empecé a repetir la palabra "blanco" hasta el hartazgo. Así, en voz alta: blanco blanco blanco blanco ... Pasados un par de minutos la palabra empezó a sonar como un balbuceo y su significado se fué saturando. Eran simplemente una sucesion de letras ubicadas arbitrariamente unas detrás de las otras, de pura casualidad, y vírgenes de todo concepto e idea. Como una onomatopeya que nunca había escuchado.
    A fuerza de repetición, extirpé la palabra de mi vocabulario y la olvidé por completo. Por lógica después vino el negro: su sentido no tardó tanto en vacilar. El significado de estos colores quedaron sin palabras, como almas sin cuerpo, como cuerpos sin canoas, sumergiéndose de nuevo en el caudal de lo no dicho, de lo hermético que no nombramos, que entendemos sin meditar.
    Seguí adelante con más pares de palabras. Cada una con su opuesta se iban cayendo, extintas de comunicacion. Me iba sintiendo más seguro, como más sabio, pero más solo también.
    Llegué al punto en que ya no entendía ningun vocablo, nada de nada. Había perdido el lenguaje, pero comencé a ver ciertas cosas que las palabras nos ocultan cuando nos dicen otra cosa. Es como si estuvieran hechas no para decir lo que dicen sino para distraernos de lo que callan. Pensé también, que las ideas que no se pueden expresar en palabras serían para mí las unicas válidas para ser defendidas. Pero... momento! que es todo este parrafo que me precede? ¿Que es este estar es-cri-bien-do-sin-com-pren-der-lo, e-s-t-e-c-a-l-l-a-r-p-o-r-e-s-c-r-i-t-o? El significado podría ser cualquier otro. No entiendo que es todo esto. Es como si me expresara en un idioma que no manejo; ilegible, pero continúo. Es lo que es, pero más lo que podría ser: una ilusión frente a mis ojos; y yo un espejismo de Alguien perdido en un desierto, soñando con un oasis de arena, blanca.
3 comentarios:
Muy bueno!
Ahora que lo decís, creo que no existe palabra que no esté hecha para distraernos de lo que calla.
O que en realidad, las palabras hacen lo que pueden, pero que a pesar de su buena voluntad,nunca podrán ser más que una aproximación, algo que da "una-idea-de".
De todas formas, palabras, por favor no se ofendan, nos son absolutamente imprescindibles!
Saludos!
Recuerdo tantas veces querer escribir algo sin saber qué, recuerdo tantas veces estarseme muriendo algo adentro y otras en las que quise escribir algo y no lo hice porque si no salía como yo quería que saliese iba a morirse inútilmente, corregirlo jamás.
Entonces leo eso, y es tan predecible saber qué ocurre cuando a las palabras todos, le ponemos el mismo significado.
Actualicé mi cuarto podés entrar cuando quieras porque dejo la ventana abierta, y por supuesto leer mi diario guardando, eso sí, el secreto que me inunda.
P/D: Podrías sacar la verificación de la palabra? es totalmente sinsentido y tediosa, estorba, al vicio!!! Gracias, espero sepas entender! :)
y es una eterna trampa. Las palabras nos esconden pero las necesitamos para gritar sus silencios...tal vez deberíamos intentar señales de humo o lenguaje de señas
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