15.2.08

El enésimo arte

El sobrado de levadura ya está a mitad de camino entre un sapo toro y gargantúa. Ríe guturalmente desde la trinchera más cagona de su pañuelo. Guarida para ser un poco mas normal de lo normal y burlarse del que se anima donde él ya se sabe vencido.
El rengo, más aún sentado, va en avión y vuelve en avión sin ni siquiera bajarse. Bajo su suela lustrada, el milímetro de hielo chilla a punto (siempre a punto) de quebrarse. Inminencia que no se dará a conocer. Patina con la corriente, como todos, seguidos por aquellos a los que siguen. Un paso atrás es siempre un paso atrás, pero allá adelante no siempre está la vida.
El risueñor, bueno, dejémoslo ahí. Ahí en todo lo ancho de su carcajada. Y guarda con reír cuando descansa sus fauces. Desde la orilla teoriza sobre las cruzadas esperando con un arpón al primer nadador. Gente osada, dice, mientras reza que su temblequeo en alza abra alguna rajadura en el fondo, que chupe las aguas y le muestre que ciertos peces no se reflejan en el agua sino en el fondo de barro.
Sirenas a la deriva mezquinan sus ecos tras la impecable pintura de sus fachadas. Desde sus ojos, rebrotan las flores taladas por el parpadeo donde titilan por igual, agonías e ilusiones. Una masa de sonrisas grises hacen fila en el petrificadero. No sea cosa de quedar en offside por felicidad desmesurada y ser culpados de “ánimos de cotillon”. Pero aunque nos postremos afeitando la pera contra el suelo, ya no hay pozo vacante en donde desgranar algún ímpetu.
Con paciencia de reloj parado, los dientes de pan esperan ante la grieta. Suenan los tiros del fusilamiento de largada. Instante imposible. Aglomeración de remos que chocan y quiebran entre oleadas de tímpanos despavoridos y guantes que enfundan sólo el índice. Ya está: duda, angustia y vano afán cuelgan de los cables pelados como marquesinas del ocaso.

2 comentarios:

*MeL* dijo...

Los dientes de pan esperan ante la grieta...

Los dientes rechinan tan sólo de imaginar sensaciones, a veces sin querer, otras sin darse cuenta, y las más, ansiándolo.

Nada se compara con tu redacción,un mundo aparte pende de un hilo.. te doy un extremo y lo tomo en el otro.
En algún punto vamos a encontrarnos.

Besos...
muchos.




Mel.-

Vivis dijo...

Ya lo he leído en otra oportunidad, y sabes que me pareció excelente, nadie podría describirlo mejor, ni aun yo que lo vivo diariamente, quizás con otra óptica, quizás con la óptica que necesito para seguir ahí.
Y perteneciendo al staff me enoja que no me hayas incluido en tu texto, aunque… quizás sea mejor no pertenecer, no?
Sal y Circo me encanto, me hizo reír por momentos, creo que en parte, fue “mi” ironía la que logró que sonriera.
Abrazo fuerte al exitoso Andrés que conocí. Y un chin chin a tu descripción porque ya lo podes contar todo desde la vereda de enfrente.
Besos

Vivis